Sobre mí

Durante casi diez años trabajé en el mundo de la innovación, como startup manager y cofundadora de proyectos, mientras enseñaba yoga y exploraba distintas formas de escucha y expresión personal a través del movimiento, la respiración y el arte.

Un día me fui de viaje. Y ya no volví.

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Un poco sobre mí

Nací en Milán, donde estudié Ingeniería Ambiental en el Politécnico. Desde muy joven busqué oportunidades para conocer otros lugares, personas y formas de vivir: desde los veranos estudiando idiomas en el extranjero y el Erasmus hasta mi proyecto de fin de carrera en Sídney. Y después, a lo largo de los años, muchos viajes por el mundo, tanto por trabajo como por inquietud personal.

Tras una breve experiencia en investigación universitaria, entré en el mundo de las startups y la innovación. Me atraía la posibilidad de participar en el nacimiento de algo nuevo, pero también la energía que surge cuando se encuentran personas, ideas y capacidades diferentes.

Durante casi diez años acompañé la creación y el desarrollo de proyectos como Strategy & Business Development Manager y cofundadora, dedicándome en los últimos años también al mentoring y la formación, en colaboración con fondos de inversión, incubadoras y programas de aceleración.

Al mismo tiempo, mi búsqueda personal fue ampliándose a través del yoga, el coaching sistémico, la facilitación, la meditación, la danza, el arte y distintas prácticas de escucha y autoconocimiento. Una búsqueda hecha de formaciones, experiencias, encuentros, relaciones y cambios que me llevaron más de una vez a cuestionar lo que creía saber, e incluso quién creía ser.

En algún momento dejé Milán para emprender un viaje que pensaba que tendría fecha de vuelta, pero del que nunca regresé. Cambié de trabajos, de lugares y de formas de vivir. Creé proyectos y dejé ir otros. Atravesé relaciones, separaciones, momentos de gran apertura y otros en los que no sabía qué vendría después.

Hoy vivo en Tarifa, al sur de España, y soy madre de dos niños. La maternidad sigue siendo una de las experiencias más profundas de mi vida, una oportunidad cotidiana para explorar qué significa cuidar, crecer juntos y acompañar sin dirigir.

Sigo escribiendo, creando, explorando nuevas posibilidades y buscando formas de vivir y trabajar cada vez más cercanas a lo que siento. No considero que este camino haya terminado.

Simple expresión de lo que hay

Hoy ya no siento la necesidad de separar todas estas experiencias: la formación técnica, el mundo empresarial, la innovación, el cuerpo, la escucha, la búsqueda personal, la capacidad de construir y también la de permanecer cuando algo todavía no está claro.

Todas forman parte de mí y están presentes de manera natural en lo que hago.

Más que llevarme hacia un método concreto, estos años han reforzado mi confianza en que cada persona, cada proyecto y cada sistema vivo ya contiene mucha más sabiduría de la que a veces somos capaces de reconocer.

No tengo ninguna fórmula que ofrecer. Tengo una mirada, una experiencia y una presencia que pongo al servicio de lo que encontramos.



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